TDAH

TDAH y altas capacidades: los que compensaron como veinte años

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Exhausted ethnic female student in eyeglasses lying on table with stacks of textbooks while working on assignment and looking at camera

Hay un perfil que aparece seguido en las evaluaciones de TDAH en adultos y que casi no está escrito: gente con capacidades por encima del promedio que llega al diagnóstico tarde, y que llega convencida de ser bastante menos de lo que es.

¿Por qué llegan tarde?

Porque compensaron.

Si tenés facilidad, podés sacarte el secundario adelante estudiando la noche anterior. Podés improvisar una exposición que no preparaste. Podés cubrir la desorganización con velocidad. Durante años, el resultado final se ve bien, así que nadie mira el proceso.

El problema aparece después, cuando las exigencias suben y la capacidad sola ya no alcanza: la facultad, el primer trabajo con responsabilidad propia, la vida adulta que hay que organizar sin que nadie te ponga la estructura. Ahí se cae el sistema y empieza la sospecha de que algo pasa.

El síndrome del impostor, a pleno

Es lo que más me llama la atención de este perfil.

Son personas con un concepto de sí mismas bajísimo, que no creen ser tan inteligentes como les dicen. Escuchan que son brillantes y lo viven como un malentendido que en algún momento se va a descubrir.

Y tiene una lógica del todo comprensible: pasaron veinte años llegando tarde, entregando sobre la hora, perdiendo cosas y arrancando proyectos que no terminaron. Esa es evidencia real. La conclusión que sacaron de esa evidencia es que son un desastre, y que lo que otros ven como inteligencia es suerte o apariencia.

El diagnóstico reordena eso, y no por decirles que son inteligentes. Lo que cambia es que aparece una explicación de por qué la inteligencia sola no alcanzaba.

Una consecuencia práctica en la evaluación

Acá va una opinión mía, y la doy como tal.

En adultos, derivar a una evaluación neurocognitiva es más la excepción que la regla, por tres motivos.

El primero es de especificidad. Un neurocognitivo no diagnostica TDAH por sí mismo. Lo que encuentra son patrones de rendimiento que no son exclusivos del cuadro: los mismos hallazgos aparecen en un trastorno de ansiedad, en una depresión o en alguien que viene durmiendo mal. Un resultado alterado no confirma TDAH y uno normal tampoco lo descarta.

El segundo es este perfil. Cuando alguien con altas capacidades hace un neurocognitivo, los resultados suelen darle en la media. Y en la media no es un dato que sirva: la persona compensó durante veinte años, y el instrumento está midiendo el resultado compensado, no el esfuerzo que costó llegar ahí.

El tercero es el costo para el paciente. Es un proceso largo y estresante, con su carga de expectativa. Y los tests tienen efecto de aprendizaje, así que repetirlos tampoco resuelve la duda.

Nada de esto significa que la herramienta no sirva: sirve para lo que fue hecha, y hay casos donde hace falta. Significa que el diagnóstico de TDAH es clínico y se apoya en la historia, no en un puntaje.

¿Cambia el tratamiento?

El abordaje es el mismo: habilidades ejecutivas y regulación emocional, con el orden que defina cada caso.

Lo que sí cambia es cuánto pesa la parte de reconstruir la idea que la persona tiene de sí misma. En este perfil, ese trabajo es buena parte del tratamiento: el desgaste de veinte años de sentirse insuficiente no se va con una técnica de organización.

Preguntas frecuentes

¿Las altas capacidades pueden confundirse con TDAH?

Pueden aparecer dificultades de atención por aburrimiento o por falta de desafío, y eso a veces se confunde. Distinguirlo es parte de la evaluación, y lo que ordena es la historia y en cuántos ámbitos aparece.

Si me fue bien en el colegio, ¿puedo tener TDAH igual?

Sí, y es frecuente en este perfil. El rendimiento final puede ser bueno y el costo para conseguirlo, altísimo. Eso es lo que se evalúa.

¿Hace falta medir el coeficiente intelectual?

Para diagnosticar TDAH, no. El diagnóstico es clínico. Una evaluación neurocognitiva se pide cuando hay que diferenciar de otro cuadro o cuando el panorama no queda claro.

Me dicen que soy inteligente y no lo siento así. ¿Eso es parte del cuadro?

Es algo que aparece muy seguido en adultos con diagnóstico tardío, y se trabaja.

Si te pasás la vida sintiendo que rendís menos de lo que podrías y que en algún momento se va a notar, eso se evalúa. Acá está el tratamiento del TDAH en adultos.

Manuel Marasco · Lic. en Psicología · MN 71168 Revisado en septiembre de 2026.

Bibliografía